sábado, 9 de junio de 2012

¿Voto útil?


En las últimas semanas ha ido cobrando fuerza la idea del voto útil, lo que implica que los simpatizantes de X candidato voten por un adversario a fin de hacer un frente común contra el candidato puntero, es decir que los simpatizantes de Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador se unan para evitar la llegada a la presidencia de México del candidato del PRI Enrique Peña Nieto.

En el 2000, el voto útil fue algo espontáneo donde muchos partidarios de los candidatos del PRD y del PRI decidieron votar por Vicente Fox para sacar al PRI de Los Pinos, luego de 70 años de una dictadura de partido. Hoy nuevamente esta idea parece estar cobrando fuerza. Se nombra cada vez con más insistencia el voto útil que impediría la llegada de Enrique Peña Nieto a la presidencia de México. Sin embargo, a diferencia del año 2000 el problema se centra en quién de los partidarios de los candidatos del PAN o PRD debe de ser quién proporcione el voto útil.

En el año 2000, el entonces candidato Vicente Fox fue el depositario del voto útil. Cuauhtémoc Cárdenas competía por tercera vez como candidato a la Presidencia por parte del PRD, pero acusaba el desgaste de tres campañas en busca de la silla presidencial. En esta última, su porcentaje de seguidores era la más baja de las dos elecciones anteriores, por lo que muchos de sus seguidores viendo que las posibilidades de ganar eran casi inexistentes optaron por voluntad propia, muchos a última hora, en dar su voto al  candidato de la “derecha” y con ello lograr sacar al PRI de Los Pinos. Ernesto Zedillo, el último presidente salido del PRI, se encargó de hacer el anuncio del candidato ganador antes de que su partido decidiera aceptar la derrota electoral.

Hoy sin embargo la idea del voto útil no acaba de cobrar fuerza. A diferencia del año 2000, el electorado se ha vuelto más refractario a las encuestas publicadas en los diversos medios de comunicación. El candidato del PRI, arrancó en medio de entredichos por sus traspiés en los diversos eventos en que participó y por sus declaraciones impulsivas previas al inicio de campaña. Sin embargo, sorpresivamente y pese a estos tropiezos donde se evidenció su verdadera forma de pensar y su real capacidad intelectual, en las encuestas de los medios de comunicación apareció en primer lugar muy por encima de sus dos más cercanos perseguidores y aparentemente así se ha mantenido todo este tiempo. Sus asesores lo arroparon y evitaron a toda costa eventos donde su candidato fuera cuestionado y donde se evidenciara su falta de preparación política para enfrentar una contienda electoral. Sin embargo, un evento que parecía no implicar problema alguno en la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México,  la comunidad de alumnos de esta institución de clase media y clase media alta mostraron su rechazo al candidato y su partido echándole en cara algunos de los eventos ocurridos en el Estado de México durante su gestión como gobernador, generando un movimiento social en su contra.

A partir de ese momento el rechazo ha ido creciendo entre la población hacia Enrique Peña Nieto y su partido y a su vez ha generado dudas reales por las encuestas posteriores. Con las aguas revueltas el candidato que ha salido beneficiado en ellas ha sido Andrés Manuel López Obrador, postulado por el PRD-PT-Movimiento Ciudadano, lo que le ha permitido avanzar algunos puntos porcentuales y de estar en el tercer lugar de las preferencias electorales ha rebasado a la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota.

A raíz de esto, algunos analistas y columnistas de periódicos, han sugerido la posibilidad del voto útil de los seguidores de Vázquez Mota a favor de López Obrador. Incluso algunos de ellos como Ximena Peredo, editorialista de EL NORTE de Monterrey, ha escrito en su columna que “así como en el año 2000 muchos simpatizantes de la izquierda decidieron apoyar a Vicente Fox, en este 2012, a los simpatizantes del PAN les tocaría corresponder al acuerdo cívico que benefició a su candidato hace 12 años.”

Por su parte FernandoBelaunzarán, candidato del PRD a una diputación plurinominal expresa lo siguiente en su blog, “de alguna forma, la disputa del 2012 se decide entre esos dos “votos útiles” resurrectos, el del 2000 anti PRI o el del 2006 anti Peje. La continuidad panista parece ya derrotada, pero un sector de sus votantes pudiera decidir, en ese dilema, el resultado de la contienda.”

Sin embargo, a diferencia del 2000, donde muchos a la hora de votar hicieron uso de conciencia cívica y decidieron a última momento votar por la derecha, éste no fue un movimiento organizado ni consensuado en los medios entonces existententes, (hay que recordar que esta será la primera elección presidencial donde las redes sociales jugarán un papel importante, y donde la opinión y preferencia de los votantes se tendrá en tiempo real). A diferencia de Fox en el 2000, AMLO en el 2012 no ha logrado quitarse esa imagen negativa que el mismo se encargó de enfatizar luego del resultado de las elecciones del 2006. AMLO envuelto en la bandera de la honestidad y el apostolado político ha tratado de dar un giro a su imagen y ha incluso perdonado a quiénes, según él hicieron el supuesto fraude en el 2006. Mucha gente ve en Andrés Manuel una verdadera esperanza, pero se resisten al análisis y a cuestionar el origen de los recursos que le han permitido mantener por 6 años una campaña política por un lado y por otro implicitamente avalan a  los políticos que lo secundan ya sea en su equipo de campaña o bien postulados a diputados o senadores como Ricardo Monreal y Manuel Bartlett.

Muchas personas que no quieren ver el regreso del antaño partido de estado al poder, están indecisas en dar su voto hacia la derecha o la izquierda. Por un lado, los partidarios del PAN, no olvidan los agravios que El Peje hizo hacia el candidato y hoy Presidente de México, Felipe Calderón, no sólo durante el proceso electoral. Aún están vivas las imágenes de los diputados de del PRD y PT tratando de impedir a toda costa que Calderón tomara posesión de la Presidencia y por otro lado están las imágenes del bloqueo de Paseo de la Reforma, protestas que válidas o no afectaron el trabajo y la fuente de ingresos de muchos ciudadanos.

¿Cómo dejar atrás los casi seis años de agravios contra el Presidente por parte de Andrés Manuel y su intolerantes seguidores? Por mucho que él pregone la honestidad y el perdón otorgado a quiénes según él le robaron la elección, es cierto que entre sus partidarios esto no ha permeado y pareciera que cada vez son más intolerantes y propensos a la agresión verbal o física, por el simple hecho de criticar a su candidato convertido en apóstol. ¿Con qué cara piden el voto útil a quiénes han denostado en todo este tiempo? ¿Cómo votar por una izquierda que hoy alberga a lo peor del PRI y que de la noche a la mañana se dicen demócratas?

Estas razones, desde mi punto de vista, hacen inviable hoy el voto útil. El odio sembrado a través de los años abonaron el terreno para que el regreso del PRI, con el peor candidato presentado por este partido en los últimos 30 años, y sin duda alguna si a alguien hay que achacarle esto no es sólo al gobierno en turno, sino a aquellos qué en busca de propiciar su declive acabaron acelerando el crecimiento de quiénes ostentaron el poder total desde el fin de la Revolución hasta los albores del Siglo XXI. 

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