Hoy se cumple un año más del terremoto que en 1985 devasto la capital mexicana. El movimiento telúrico ocasionó un colapso importante en las comunicaciones de la Ciudad de México de tal forma que por unas horas la información que fluyó fue poca y confusa, esto en gran parte a la falta de energía eléctrica y a los daños que sufrieran las instalaciones de la televisora más importante del país en esos años, Televisa. Fue entonces cuando Jacobo Zabludovsky, quién en esos momentos era el principal comunicador de esa empresa, salió en su auto a recorrer las calles destrozadas y a través del teléfono instalado en su auto, narró por varias horas con lujo de detalles lo que estaba sucediendo en las calles llenas destruidas de la Ciudad de México.
En ese tiempo, yo vivía en la Colonia Condesa y he narrado mi experiencia en otro post, no tuve la oportunidad de escuchar la narración de Jacobo por dos razones, no tenía un radio disponible y la televisión portátil que me acababan de regalar tampoco tenía baterías ya que apenas la estaba probando cuando sobrevino el terremoto y se fue la luz. La susodicha narración fue noticia pocos días después y con el paso del tiempo se ha ido mitificando. Como muchos saben, Zabludovsky fue un periodista privilegiado en su tiempo, no solo por la empresa para la cual trabajaba sino también por los gobiernos priístas, era prácticamente el vocero de Televisa y esta a su vez lo era del gobierno. No me dejarán mentir, pero para Jacobo los movimientos sociales de izquierda o no existían o eran gente que trataba de desestabilizar al gobierno, y para los panistas representaba la censura a su lucha y en más de una ocasión lo acusaron de manipular la información que presentaba en su noticiero, 24 Horas. En alguna ocasión impulsaron un boicot contra su programa, por negarse a informar de un problema electoral en Chihuahua. Televisa y Jacobo, que era el jefe de noticias, mantuvieron un mutismo total en ese entonces, negándose a informar sobre esta situación.
Jacobo conoce el oficio de periodista, él viene de la época en la que el periodismo se hacía a tinta y papel y que era ejercido por gente con profesiones diversas, en su caso el es abogado, pero con un gran sentido de la oportunidad para informar. Nunca fue crítico del gobierno, al contrario magnificaba sus acciones y de los políticos en turno. Por los micrófonos de sus programas en televisión y radio jamás pasaron los políticos de izquierda y derecha, solo los del PRI y para ellos nunca tuvo críticas importantes, y como habría de hacerlo si era amigo personal de muchos. Siempre presumió, por ejemplo, su amistad con Gustavo Petricioli, Secretario de Hacienda durante el sexenio de Miguel de la Madrid, quién poseía la más completa colección de tangos del país, género musical del que Zabludovsky es un verdadero experto, y de las horas que pasaban deleitándose escuchando los tangos de Gardel.

Respecto a la crónica del 19 de septiembre de 1985, esta ha quedado como uno de los momentos periodísticos más importantes de la historia de México. No la cuestiono, Jacobo es un periodista de oficio y lo ha demostrado a lo largo de su longeva carrera. El problema vino ese día por la tarde cuando mostró que finalmente lo que importaba a su empresa era el negocio.
Pasado el mediodía por fin pude conseguir baterías para la televisión portátil. A media tarde Televisa volvió nuevamente al aire. Como sus estudios principales en Avenida Chapultepec colapsaron tardaron unas horas en acondicionar sus estudios en San Ángel para transmitir en vivo. Ahí empezaron a informar de la situación en la Ciudad de México, de los edificios colapsados y las zonas de mayor daño, todo esto bajo la batuta de Zabludovsky. También hicieron servicio social para que la población hiciera saber a sus familiares fuera de la Ciudad de México que se encontraban bien. En medio de toda esta enorme cascada de información, de repente Zabludovsky empezó a llamar la atención de los televidentes como si fuera a dar un anuncio o información importante de la misma magnitud del evento que se estaba suscitando ese día. Comenzó diciendo que debido al incendio en la Torre de Comunicaciones de la SCT, Televisa era el único medio por el cual se podía dar información confiable hacia el exterior del país y toda una perorata donde esta empresa se erigía como paladín periodístico en medio del caos. Su anuncio fue que el Mundial de Futbol que se jugaría en nuestro país el año siguiente se llevaría a cabo, que los estadios de futbol estaban de pie y no habían sufrido daño alguno y de ninguna manera se suspendería la organización del mismo.
No dudo que el Mundial de Futbol México 86, ayudaría a la imagen y economía del país, pero creo que no era el momento y mucho menos la forma de anunciarlo, cuando no habían pasado ni siquiera 10 horas de un terremoto que cambió la fisonomía de la capital del país. Pero ahí queda la calidad moral de Televisa y Jacobo, en medio de la tragedia y el rescate de miles de ciudadanos atrapados bajo los escombros, el Mundial y el Terremoto estaban al mismo nivel de importancia. Televisa debe de tener guardado en sus archivos ese momento donde lo comercial estuvo por encima de la calidad moral para informar a la nación lo que estaba sucediendo. Yo lo oí, nadie me lo contó.